Nuevos detalles sobre el accidente de Diogo Jota darían un giro inesperado a las versiones iniciales sobre las causas del suceso.
El mundo del deporte continúa su luto por la trágica muerte del querido futbolista Diogo Jota, de 28 años de edad, y su hermano André Silva, de 29, quienes fallecieron el pasado jueves 3 de julio tras verse involucrados en un terrible accidente automovilístico en carreteras españolas.
Nuevos detalles sobre el incidente entregados por expertos en seguridad vial, darían un giro inesperado a las versiones iniciales dadas sobre las posibles causas del suceso que cobró la vida de los dos jóvenes portugueses.
Inicialmente, la Guardia Civil y las autoridades locales a cargo de las averiguaciones habrían atribuido el lamentable evento a causas relacionadas con un alto flujo de tránsito y el posible estallido de una de las llantas del auto en que se movilizaban los deportistas. Pero nuevas versiones añaden hipótesis que pondrían en duda estas conclusiones preliminares.

Según se reveló en un informe compartido por el medio español La Opinión de Zamora, Javier López Delgado, presidente de la Asociación de Auditores de Seguridad Vial (Asevi), habría entregado un análisis en el que asegura que la velocidad, el estado de la carretera y la barrera de protección en el tramo en que ocurrió el accidente jugaron un papel determinante en el trágico incidente que terminó con la muerte de Jota y su hermano.
“Si hubieran ido a 90 kilómetros por hora probablemente no se hubieran matado. Parece muy claro que la velocidad era muy alta, por las huellas de frenada que hay”, asegura el experto, enfatizando en que este fue uno de los factores que amplificó la gravedad del accidente y por ende el resultado del mismo.
Además, el experto añade en su análisis que el estado de la carretera pudo también haber jugado un factor vital en lo ocurrido con las estrellas del Liverpool inglés y el RB Leipzig alemán. Una mala condición del asfalto, sumado a la velocidad en que transitaba el automóvil habría reducido en gran forma la capacidad de tracción de las llantas y así mismo incrementado el riesgo de pérdida de control del vehículo.
Finalmente, el presidente de Asevi también señala a las barreras de protección de aquel tramo de la carretera como otro factor determinante. El experto apunta a que la longitud del elemento y un ángulo no adecuado evitó que esta barrera cumpliese con su objetivo principal de proteger a los conductores que transitan por el área.